lunes, 22 de octubre de 2012

Especial Bosque de hayas, evolución

Especial
Esta es la historia de los quebraderos de cabeza hasta dar una mínima forma a un bosque de hayas (Fagus sylvatica). Se empezó con 5 plantones de haya y con una bandeja poco artística. Pero sobre todo no había ningún criterio de diseño. Algo como esto.
Con el tiempo, se aprecia que el diseño no se ajusta a los cánones y se va poco a poco modificando el número de arboles, la disposición, etc. Evidentemente tampoco es lo ideal en este diseño.


Nos hacemos con una bandeja adecuada y además de los árboles pretendo colocar algunos elementos que le den consistencia al conjunto. Un par de piedras y posteriormente alguna planta de acento para crear efecto de sotobosque.

Lo primero colocamos las piedras. Para unirlas a la bandeja uso masilla epoxi, que es muy adecuada para que la piedra queda perfectamente fijada. Esta masilla es inocua para los arboles.

Aprovechamos algunas hayas de la bandeja antigua con la ventaja de que forman un grupo por las raices con lo que solo tengo que podar las raicillas sobrantes del total del cepellón. Otros hayas son plantones que por 1 euro la pieza se pueden conseguir en viveros.

La idea es colocar 3 grupos de árboles en la composición uno de 3, otro de 5 y otro de 7, todos ellos impares entre sí, que a la vez hacen impar también el total. Separados por las piedras para dar sensación de profundidad.


Se añade alguna planta para crear aspecto de "sotobosque" tipico de un bosque de hayas. Del tipo musgo y "echeveria derenbergii".

Visión de conjunto del resultado final. El sustrato lleva akadama y mantillo al 50%. Es febrero de 2006, esperaremos a la primavera.

Vista desde arriba del mismo conjunto. La bandeja mide 49 cm de largo, 6 de profundidad y 20 de ancho.

Unos meses después el bosquecillo está así. Aún queda mucho por hacer, hay que reducir la hoja poco a poco densificar el ramaje, .. etc., pero poco a poco va cogiendo la forma adecuada.


Otoño 2006, la hoja tomando esos tonos amarronados.

Primavera de 2007, el sotobosque con las plantas de acento ha crecido. Los árboles han desarrollado ramajes secundarios y hasta terciarios. Hay que seguir pinzando para que se reduzca más el tamaño de las hojas.

Detalle del sotobosque.




domingo, 21 de octubre de 2012

Novedades EL PROGAMA DE LA RUTA DE LA MIMOSA 2010

Novedades

Un año más contemplo todo el festival que montan en la Costa Azul festejando la floración de la mimosa y aprovechando lo que el clima y la naturaleza ofrece en los paisajes mediterráneos.
Verdaderamente tengo ganas de ir algun año. A ver si alguien me invita!


Si quereis ver el programa que tienen previsto para este año, haced clic aquí

jueves, 18 de octubre de 2012

Hierbas EL JARDIN DE PORTOLÀ (Barcelona)

Hierbas

El 10 de este mes de junio el Ayuntamiento abrió a la ciudadanía el pequeño jardín de una finca modernista en la calle Portolà nº 6, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi. El jardín de carácter intimista y romántico tiene una extensión de 626 m2. El ayuntamiento ha invertido 28.160 euros en la recuperación de este espacio, talando algunos árboles, renovando el pavimento, restaurando ornamentos, y acondicionando los medios técnicos para su mantenimiento. La torre modernista necesita una gran restauración que se hará más adelante y según las noticias estará destinada a una escuela de educación especial.

El lugar perteneció a la familia Portolà que poseía allí un viñedo hasta que por necesidades de urbanización se abrieron las actuales calles existentes.

El jardín se ha salvado de la especulación inmobiliaria gracias a las reivindicaciones vecinales que han hecho que el ayuntamiento acordara con los últimos propietarios una permuta de terrenos.

El espacio permite disfrutar de lo que podrían sentir esos antiguos propietarios de casas con jardín, un lugar donde acudir a leer un libro o a charlar muy tranquilamente con un amigo. Elementos como una fuente de mármol con surtidor en la que no corre el agua debido a las restricciones o los ornamentos cerámicos te transportan a principios del XIX. No es un lugar donde los niños tienen espacios de juego y tampoco podrán disfrutarlo aquellos que tengan limitaciones motoras ya que las escaleras se lo impedirán.

Este jardín es un lugar escondido que ni siquiera tiene, por ahora, una identificación en la puerta. Entrar en él da la impresión de penetrar en una propiedad privada si no fuera que la abundancia de bancos en su parte baja te desencuadra la idea.

Los vecinos están contentos de poder disfrutar de este espació que debido a su situación no se va a ver muy concurrido y que, de alguna manera, aspiran a ser casi los únicos usuarios. Así nos lo transmitía una señora residente en la zona que encontramos en el jardín, alegre por haber recuperado el lugar aunque echaba de menos el punto salvaje que tenia hace unos años.

Bienvenido este pequeño jardín que ha podido resistir a la especulación.






-

martes, 16 de octubre de 2012

Patio Gymnocalycium

Patio

Esta especies de Gymnocalycium habitan a la sombra de pequeños arbustos del limo pampeano en el Oeste de la República y al igual que su género poseen las espinas adosadas al cuerpo y forman matas.

lunes, 15 de octubre de 2012

Flores La Flor del Ceibo - Erythrina crista-galli L

Flores

La flor del ceibo es la flor nacional de la República Argentina. También denominada seibo, seíbo o bucaré, fue declarada flor nacional argentina por Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº13.847/42, del 22 de diciembre de 1942. De ahí que el 22 de Noviembre se celebra el día de la Flor Nacional. También es la flor nacional de nuestro país vecino la República Oriental del Uruguay.



El Ceibo es un árbol originario de América, de la zona subtropical, no muy alto, de tronco retorcido, pertenece a la familia de las leguminosas, por lo que las semillas se guardan en vainas encorvadas. Sus flores son rojas, de un rojo carmín. Crece en las riberas del Paraná y del Río de La Plata, pero se lo puede hallar en zonas cercanas a ríos, lagos y zonas pantanosas a lo largo del país. La madera de ceibo es muy liviana y porosa, y se la utiliza para la construcción de balsas, colmenas, juguetes de aeromodelismo. Su presencia en parque y jardines argentinos, pone una nota de perfume y color. Y el admirador evita arrancar sus flores, debido a que sus ramas poseen una especie de aguijones.


Leyenda de la flor del ceibo
Según cuenta la leyenda la flor del ceibo nació cuando Anahí fue condenada a morir en la hoguera, después de un cruento combate entre su tribu y los guaraníes.
Por entre los árboles de la selva nativa corría Anahí. Conocía todos los rincones de la espesura, todos los pájaros que la poblaban, todas las flores. Amaba con pasión aquel suelo feraz, silvestre, que bañaban las aguas oscuras del río barroso. Y Anahí cantaba feliz en sus bosques, con una voz dulcísima, en tanto callaban los pájaros para escucharla. Subía al cielo la voz de la indiecita, y el rumor del río que iba a perderse en las islas hasta desembocar en el ancho estuario, la acompañaba. Nadie recordaba entonces que Anahí tenía un rostro poco agraciado, tanta era la belleza de su canto.
Pero un día resonó en la selva un rumor más violento que el del río, más poderoso que el de las cataratas que allá hacia el norte estremecían el aire. Retumbó en la espesura el ruido de las armas y hombres extraños de piel blanca remontaron las aguas y se internaron en la selva. La tribu de Anahí se defendió contra los invasores. Ella, junto a los suyos, luchó contra el más bravo. Nadie hubiera sospechado tanta fiereza en su cuerpecito moreno, tan pequeño. Vio caer a sus seres queridos y esto le dio fuerzas para seguir luchando, para tratar de impedir que aquellos extranjeros se adueñaran de su selva, de sus pájaros, de su río.
Un día, en el momento en que Anahí se disponía a volver a su refugio, fue apresada por dos soldados enemigos. Inútiles fueron sus esfuerzos por librarse aunque era ágil. La llevaron al campamento y la ataron a un poste, para impedir que huyera. Pero Anahí, con maña natural, rompió sus ligaduras, y valiéndose de la oscuridad de la noche, logró dar muerte al centinela.
Después intentó buscar un escondite entre sus árboles amados, pero no pudo llegar muy lejos. Sus enemigos la persiguieron y la pequeña Anahí volvió a caer en sus manos. La juzgaron con severidad: Anahí, culpable de haber matado a un soldado, debía morir en la hoguera. Y la sentencia se cumplió. La indiecita fue atada a un árbol de anchas hojas y a sus pies apilaron leña, a la que dieron fuego. las llamas subieron rápidamente envolviendo el tronco del árbol y el frágil cuerpo de Anahí, que pareció también una roja llamarada. Ante el asombro de los que contemplaban la escena, Anahí comenzó de pronto a cantar. Era como una invocación a su selva, a su tierra, a la que entregaba su corazón antes de morir. Su voz dulcísima estremeció a la noche, y la luz del nuevo día pareció responder a su llamado.
Con los primeros rayos del sol, se apagaron las llamas que envolvían Anahí. Entonces, los rudos soldados que la habían sentenciado quedaron mudos y paralizados. El cuerpo moreno de la indiecita se había transformado en un manojo de flores, rojas como las llamas que la envolvieron, hermosas como no había sido nunca la pequeña, maravillosas como su corazón apasionadamente enamorado de su tierra, adornando el árbol que la había sostenido.
Así nació el ceibo, la rara flor encarnada que ilumina los bosques de la mesopotamia argentina. La flor del ceibo que encarna el alma pura y altiva de una raza que ya no existe.



Para ampliar información:
www.ambiente.gov.ar/?idarticulo=680 -

domingo, 14 de octubre de 2012

Hierbas CUATRO IMÁGENES DEL JARDÍN BOTÁNICO DE PADUA

Hierbas

Parece que este otoño ando yo un poco ocupada en demasiadas cosas y no dedico suficiente tiempo a poner nuevas entradas a este blog. No quiero que esto sea así y hoy voy a guardar en este mi cuaderno de cosas que me gustan o me han resultado interesantes, cuatro imágenes que tomé este mes de octubre en el Huerto Botánico de Padua, el primer jardín creado por una universidad para que los estudiantes pudieranidentificar, cultivar y estudiar la flora. Dado que la universidad lo había creado para los alumnos de medicina tuvieron especial relevancia en aquel momento las las plantas destinadas al ejercicio de esta profesión.

Esta propuesta que se remonta a 1545 también tiene su visión estética al estructurarse dentro de un plano circular que recordaba a la isla de Citerea.

La balaustrada que circunda el recinto circular del huerto que ocupa el lugar central de este jardín botánico.


Un estanque dendro del jardín situada en una de las salidas de la antigua estructura circular del huerto

La linea circular característica del Huerto antiguo se repite tambien en los diversos compartimentos en los que debidamente clasificados se situan las plantas.

Una araucaria dentro del jardín

sábado, 13 de octubre de 2012

Especial Lo adventicio

Especial
Qué tal jardineros?! :)

Es la primera vez que visito este blog con letras. Hasta ahora lo he estado disfrutando leyendo y viendo vuestras chulisimas fotos, plantas y rarezas. Entro por aquí no para enseñaros algo, más bien, para preguntaros.

En un pequeño jardín tengo una Hydrangea petiolaris trepando por la pared. Es una planta que al principio es muy lenta pero luego se desata. De momento, la tengo en la etapa de lentitud y, durante ésta, me estoy preguntando si no será un error tenerla en una pared de la fachada. Además, la tramontana me visita asiduamente.


Hydrangea anomala subsp. petiolaris


No tengo experiencia con las trepadoras que se agarran por medio de raíces adventicias y me estoy asustando al visualizar la hortensia en estado adulto en su lucha contra el viento. ¿Me estropeará la pared? ¿Me la arrancará?


Raíces adventicias de Hydrangea petiolaris


Estoy pensando que cometo un error pero, aún, tengo tiempo de corregirlo si así lo creéis. La puedo poner junto a un árbol joven, una morera platanera, para que se agarre al tronco o ¿es otro error?