jueves, 8 de enero de 2009

Jardines Plantas: Heno griego

Jardines Se ha cultivado ampliamente por tada la región mediterránea para cosechar sus semillas aromáticas. La planta es semianual y robusta, de unos 60 cm. Sus hojas tienen forma de trébol, cada hojuela dibuja un huevo al revés y tiene dientecillos en la parte más ancha. En la axila de esas hojas se asientan las flores, solitarias o emparejadas, amariposadas, blanquecinas, de 12 a 15 mm de longitud. La planta entera despide un característico olor que todo lo impregna. La alholva destaca por su legumbre comprimida, de 7 a 9 cm de largo, nerviada y prolongada en pico de 2-3 cm; encierra de 10 a 20 semillas ovoideas, pardas. - Florece en primavera con unas flores blanquecinas. - La semilla es compacta y de marrón pálido; tostada ligeramente extrae todo su sabor. USOS CULINARIOS - La alholva o alfolva se ha venido cultivando desde tiempos remotos como forraje para animales en toda la región mediterránea. - Es una planta forrajera, muy poco cultivada en Europa actualmente. - Las semillas pueden tomarse durante el estado del cotiledón de la planta (recién germinadas) como una ensalada picante; las hojas plenamente desarrolladas, demasiado amargas para guisarlas como espinacas, se sirven a la manera india, como curry; y las semillas ligeramente tostadas hacen las veces de especias, sobre todo en curries. - Las semillas molidas contienen curriarina, un ingrediente esencial en los curries preparados que encontramos en las tiendas. - Su empleo más corriente es curry en polvo. - Desprende un aroma fuerte y algo dulce, y tiene un sabor agradablemente amargo, no muy distinto d azúcar quemado. - Su sabor amargo y característico ha inducido a usarla en la fabricación de jara de arce de imitación. CULTIVO - Puede sembrar la alholva en interiores a mediados de la primavera o en el exterior y en un suelo calíente a finales de la misma estación. - Cuelgue los semilleros, envueltos en bolsitas de papel para recoger las semillas en un lugar seco, cálido y aireado. - Exige terrenos sueltos, arcillosos y arenosos de tipo calcáreo, que sean ricos en minerales y soleados. - Las semillas se siembran a finales de invierno, en hileras a 25 cm de distancia unas de otras, y a 2 cm de profundidad. - La tierra no debe estar apelotonada. - El sembrado se mantiene limpio de malezas y se riega a menudo. - Se recoge cuando las vainas comienzan a tomar un color marrón claro. Entonces se arrancan las plantas, se atan en manojos y se cuelgan hacia abajo, en un lugar ventilado. - Al secarse se abren las vainas y, si es necesario, se golpean con cuidado; se separan cuidadosamente y se secan al sol antes de ser guardadas.

Flor Clasificación según su estilo (VI): Escoba (Hokidachi):

Flor
  • Escoba (Hokidachi): Como su nombre indica el estilo hokidachi, o estilo escoba como suele conocerse en occidente, da la impresión visual de ser una de aquellas antiguas escobas tradicionales puesta del revés.

  • En líneas generales consta de un tronco casi perfectamente recto y vertical hasta una altura que oscila entre un tercio y la mitad de la altura total del árbol, punto en el que el tronco pasa a subdividirse en multitud de ramas, creciendo casi verticalmente, que a su vez vuelven a subdividirse una y otra vez en ramas cada vez más horizontales, hasta conseguir el aspecto característico de una copa redondeada formada por una ramificación muy, muy fina.

  • Es un estilo notablemente indicado para caducifolios como olmos, arces o zelkovas. Es más fueron estos últimos, las zelkovas, los árboles que originalmente inspiraron este estilo.

  • En un caducifolio no solo es posible disfrutar del espectáculo de una copa bien formada cubierta de hojas, sino que en invierno impresiona la abundante ramificación que se escondía debajo.

  • También es uno de los estilos mas nuevos en el mundo del bonsai pues apenas lleva un siglo siendo aplicado, y quizá por su típica forma sea uno de los que más se ajuste a la visión tradicional en occidente de lo que debería ser un árbol en maceta.

  • De todas formas no hay que dejarse llevar a engaño por su aspecto aparentemente simple, pues requiere tiempo y habilidad crear una distribución uniforme y delicada del ramaje.


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martes, 6 de enero de 2009

Novedades ENGORDE EN SUELO

Novedades
A finales de invierno aprovecho para plantar en suelo aquellos arboles que veo que tienen que dar un estirón o que vienen de acodo o esqueje. También se sacan los que se van a pasar a maceta o los que deben continuar en tierra después de arreglarles raices y ramas. Algunos ejemplos:

Esta glicinia sacada de acodo veo que necesita más vigor y ramificación. La sacamos tal cual de la maceta.


Y sin tocar el cepellón (tenía raíces muy frágiles), al suelo. Que engorde al menos un par de años con bien de sol y fertilizante.



Esta higuera estaba en una maceta muy abandonada y como tenía sitio en el suelo pues allá va. Se ve perfectamente la parte del acodo que la unía al arbol.


Se le quita el tocón, para que el cepellón quede desarrollado en anchura, un poco de pasta selladora ……



……. unas hormonas de enraizamiento para ayudar y otros dos añitos al suelo.



Esta es una higuera enraizada en roca con la que llevo peleandome varios años. La he sacado de la tierra para acortar raíces, ver cómo estas van envolviendo la roca y con la misma volver a meterla en suelo.



Roble plantado en suelo con una plancha que hace tope para que las raíces no profundicen.



Lo sacamos, quitamos la tierra …….


…… y otra vez al suelo.



Acodo de arce sacado este verano. http://alfredobc.blogspot.com/2007_09_01_archive.html




Y el mes pasado lo transplanto tal cual al suelo. Allí estará varios años. La verdad es que el poder plantar en suelo facilita la consecución de prebonsai en menos años que si lo hiciéramos en macetas.

lunes, 5 de enero de 2009

Especial Jardín oriental

Especial Los japoneses consideran que el mundo es tal y como la imaginación lo crea. No se distingue de uno mismo, de los sueños y la locura. El universo está en constante cambio, en continuo proceso de creación y destrucción, de vida y muerte. Nada es estático, nada permanece y así como las nubes cambian de forma y las estrellas el firmamento, así se mueven las montañas y los valles, aunque demasiado despacio para que lo aprecie el ojo humano. Según una tradición milenaria, dos grandes fuerzas opuestas se revelan en este proceso constante, el yin y el yang , representantes de cada polo sexual. Cada elemento del paisaje pertenece a una y tiene, por tanto, un atributo sexual. El paisaje ideal es el producto del equilibrio de ambas Unas complejísimas premisas filosóficas son la base del increible y sutil arte de la jardinería en Japón. Esta tradición se plasma en el sakuteiki, uno de los primeros manuales sobre jardinería escrito por Tachibana Toshituna (1028-1094). Se basa en el Feng Shui, arte universal de equilibrar y armonizar el flujo de energías naturales en el entorno para crear efectos beneficiosos en la vida de quien lo practica. De esta forma, si se disponían los objetos de una manera que no fuera la correcta, era un símbolo de mal presagio. El sintoísmo, por su parte, difundía la creencia de que el mundo está repleto de espíritus, y que estos habitan en las rocas, el agua o las plantas de tal forma que, para no desatar su cólera, se había de extremar el cuidado y las atenciones a estos elementos. Elementos naturales Estos jardines, despojados de toda suntuosidad, seducen por la sabia combinación de piedras, arbustos y arena, reflejando la sensibilidad de los japoneses y su amor a la naturaleza. El surco de agua que simula el recorrido de un río es altamente apreciado porque trae al jardín el sentimiento del valle, mientras que las rocas enterradas hasta más de la mitad de su volumen permiten lograr una mayor naturalidad de las montañas. Así, los jardines japoneses cumplen con la finalidad de servir como lugar de meditación donde el ser humano puede interpretar lo que presencia a su modo, concentrando la energía hacia el interior de su espíritu. En el mundo occidental, se intenta copiar esta forma de crear y cuidar el jardín. Sin embargo, la mera preocupación por lo estético que parecen tener estas réplicas no se tiene en su origen: en Japón, se huye del adorno fácil, tiene su origen en las creencias religiosas y busca una armonía mágica con el entorno y los elementos naturales. Las rocas son elementos con gran fuerza simbólica, por lo que la elección de la piedra ha de realizarse con sumo cuidado. Debe tener formas artísticas, aunque lo importante es saber aprovechar las ventajas naturales de la roca escogida usando, por ejemplo, las más planas en la confección de cascadas. En cuanto a la disposición de flores y plantas, no debe haber abundancia de canteros y motivos florales. La flor debe ser un toque de distinción, porque de lo contrario desviaría la atracción visual. Un jardín sobrio y visualmente panorámico es el secreto de la elegancia. La importancia del agua El agua es uno de los principales elementos en los jardines orientales, y debe dar la sensación de que brota de la vegetación. Los conocidos como 'sansui' eran unos jardines grandiosos que se podían recorrer en barca, surcando el agua del arroyo o de los lagos artificiales con islas . El estanque era el centro de atención, de forma que todo el diseño del jardín giraba a su alrededor y, aunque éste no se encontrase necesariamente en el medio, sí ocupaba un lugar privilegiado. En los lagos, tiene suma importancia el lugar por donde penetra el agua, normalmente en forma de cascada, que debe ser un punto de interés donde se centre la atención. Además, no es conveniente que pueda verse totalmente desde ningún punto del jardín. Las cascadas son otro de los elementos característicos de este tipo de jardines, ya que introducen el sonido y el movimiento en el diseño general, de forma complementaria a la del viento que mueve los árboles y el follaje. Y, por supuesto, también relacionados con el agua, están los puentes, siendo el más característico el constituido por una única laja de piedra o sustituyéndola por un material más barato y menos noble como la madera. Las islas sirven también para crear otros focos visuales de interés. También existen los jardines secos, que sustituyen el agua por la grava, marcando en ellas formas naturales, simulando arroyos, etc. Las piedras que sobresalen en grupos son, ni más ni menos, las islas donde reposan los elegidos en paz. Son las rocas las que cobran especial importancia y el concepto fundamental es el del equilibrio, equilibrio implícito, asimétrico de formas y esquemas, el equilibrio entre las formas y los colores, el agua y el follaje, entre lo vacío y lo lleno.

domingo, 4 de enero de 2009

Hierbas Albaricoquero

Hierbas
  • Nombre: Albaricoquero.

  • Nombre científico:De la familia de las rosáceas, el genero Prunus está formado por multitud de especies algunas cultivadas por sus frutos y otras por sus flores. Una de las más utilizadas en bonsái es el Prunus Mume, albaricoquero japonés.

  • Descripciión:Dentro del los Prunus se pueden encontrar especies tan diversas como los frutos que producen: albaricoques, ciruelas, cerezas, melocotones, almendras, etc. Su distribución cubre la práctica totalidad del hemisferio norte.El Prunus Mume, albaricoquero japonés, es originario de China y Corea. De porte no muy elevado, ronda los 12 metros de altura con una corteza gris verdosa y un follaje ovalado, dentado y caduco. En primavera florece con unas tonalidades que pueden ir desde el blanco al rojo, pasando por distintos matices de rosa, en ocasiones en el mismo árbol. El perfume de estas flores resulta más que notable.

  • Cultivo:Situación: Es un árbol que necesita estar situado a pleno sol, en un lugar bien aireado. El viento no representa un gran problema, así como tampoco el frío siempre que no resulte excesivo. Eso si, se debe prestar atención a las raíces pues al estar situadas en maceta pueden resentirse en caso de helada, al igual que alguna de las ramas más finas.

  • Riego: Regar con abundantemente durante la formación de las yemas de flor y en verano.

  • Abonado: Abonado en los periodos activos; primavera y otoño. Con mayor intensidad en otoño

  • Trasplante: Cada uno o dos años tras el periodo de floración. El sustrato puede ser la mezcla normal, por ejemplo akadama mas volcánica.Poda: Pinzado de brotes dejando unas dos hojas en cuanto se hayan desarrollado tres o cuatro grupos de ellas. Podar las ramas tras la floraciónPropagación: A partir de esquejes en primavera.Plagas y enfermedades: Las plagas más corrientes son araña roja, barrenillos, orugas y cochinilla. En el apartado de enfermedades es susceptible al oidio y royas.Para datos mas concretos consultar el artículo sobre plagas de las sección de Técnicas y Cuidados de Portalbonsai.
    Estilos más adecuados:Se adapta bien a casi todos los estilos y tamaños

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sábado, 3 de enero de 2009

Flores Jardín oriental

Flores Los japoneses consideran que el mundo es tal y como la imaginación lo crea. No se distingue de uno mismo, de los sueños y la locura. El universo está en constante cambio, en continuo proceso de creación y destrucción, de vida y muerte. Nada es estático, nada permanece y así como las nubes cambian de forma y las estrellas el firmamento, así se mueven las montañas y los valles, aunque demasiado despacio para que lo aprecie el ojo humano. Según una tradición milenaria, dos grandes fuerzas opuestas se revelan en este proceso constante, el yin y el yang , representantes de cada polo sexual. Cada elemento del paisaje pertenece a una y tiene, por tanto, un atributo sexual. El paisaje ideal es el producto del equilibrio de ambas Unas complejísimas premisas filosóficas son la base del increible y sutil arte de la jardinería en Japón. Esta tradición se plasma en el sakuteiki, uno de los primeros manuales sobre jardinería escrito por Tachibana Toshituna (1028-1094). Se basa en el Feng Shui, arte universal de equilibrar y armonizar el flujo de energías naturales en el entorno para crear efectos beneficiosos en la vida de quien lo practica. De esta forma, si se disponían los objetos de una manera que no fuera la correcta, era un símbolo de mal presagio. El sintoísmo, por su parte, difundía la creencia de que el mundo está repleto de espíritus, y que estos habitan en las rocas, el agua o las plantas de tal forma que, para no desatar su cólera, se había de extremar el cuidado y las atenciones a estos elementos. Elementos naturales Estos jardines, despojados de toda suntuosidad, seducen por la sabia combinación de piedras, arbustos y arena, reflejando la sensibilidad de los japoneses y su amor a la naturaleza. El surco de agua que simula el recorrido de un río es altamente apreciado porque trae al jardín el sentimiento del valle, mientras que las rocas enterradas hasta más de la mitad de su volumen permiten lograr una mayor naturalidad de las montañas. Así, los jardines japoneses cumplen con la finalidad de servir como lugar de meditación donde el ser humano puede interpretar lo que presencia a su modo, concentrando la energía hacia el interior de su espíritu. En el mundo occidental, se intenta copiar esta forma de crear y cuidar el jardín. Sin embargo, la mera preocupación por lo estético que parecen tener estas réplicas no se tiene en su origen: en Japón, se huye del adorno fácil, tiene su origen en las creencias religiosas y busca una armonía mágica con el entorno y los elementos naturales. Las rocas son elementos con gran fuerza simbólica, por lo que la elección de la piedra ha de realizarse con sumo cuidado. Debe tener formas artísticas, aunque lo importante es saber aprovechar las ventajas naturales de la roca escogida usando, por ejemplo, las más planas en la confección de cascadas. En cuanto a la disposición de flores y plantas, no debe haber abundancia de canteros y motivos florales. La flor debe ser un toque de distinción, porque de lo contrario desviaría la atracción visual. Un jardín sobrio y visualmente panorámico es el secreto de la elegancia. La importancia del agua El agua es uno de los principales elementos en los jardines orientales, y debe dar la sensación de que brota de la vegetación. Los conocidos como 'sansui' eran unos jardines grandiosos que se podían recorrer en barca, surcando el agua del arroyo o de los lagos artificiales con islas . El estanque era el centro de atención, de forma que todo el diseño del jardín giraba a su alrededor y, aunque éste no se encontrase necesariamente en el medio, sí ocupaba un lugar privilegiado. En los lagos, tiene suma importancia el lugar por donde penetra el agua, normalmente en forma de cascada, que debe ser un punto de interés donde se centre la atención. Además, no es conveniente que pueda verse totalmente desde ningún punto del jardín. Las cascadas son otro de los elementos característicos de este tipo de jardines, ya que introducen el sonido y el movimiento en el diseño general, de forma complementaria a la del viento que mueve los árboles y el follaje. Y, por supuesto, también relacionados con el agua, están los puentes, siendo el más característico el constituido por una única laja de piedra o sustituyéndola por un material más barato y menos noble como la madera. Las islas sirven también para crear otros focos visuales de interés. También existen los jardines secos, que sustituyen el agua por la grava, marcando en ellas formas naturales, simulando arroyos, etc. Las piedras que sobresalen en grupos son, ni más ni menos, las islas donde reposan los elegidos en paz. Son las rocas las que cobran especial importancia y el concepto fundamental es el del equilibrio, equilibrio implícito, asimétrico de formas y esquemas, el equilibrio entre las formas y los colores, el agua y el follaje, entre lo vacío y lo lleno.

viernes, 2 de enero de 2009

Especial Juniperus phoenicea L. subsp phoenicea

Especial

Sabina negral

Arbusto o pequeño árbol de la familia de las cupresáceas de copa redondeada, follaje denso , corteza grisáceas o parda y fibrosa. Hojitas escuamiformes agrupadas en pequeñas ramillas. Las flores femeninas y masculinas suelen estar en el mismo pie de planta. Sus conos femeninos dan lugar a las fructificaciones típicas de los enebros y sabinas conocidas como arcéstidas, que en esta especie son de color rojizo en la madurez.

Especie de distribución Mediterránea y Macaronésica, que se cría en matorrales secos y pedregosos, en los roquedos que no permiten el crecimiento de encinas y otras especies esclerófitas, hasta los 1500m en altitud, muy adaptada a las condiciones continentales siendo muy resistente a las heladas y soportando extremas sequías.

Resulta sorprendente y espectacular el poder contemplar el verdor y vigor de estos arbustos en las secas y frías montañas mediterráneas con poco más de 300mm al año de precipitación, destacando sobre el ocre del entorno, siendo la especie dominante y conformando pequeños bosquetes o sabinares.
Fotografía realizada en un sabinar de la Sierra de Marmolance en Huéscar ( Granada), entorno donde confluyen varias provincias biogeográficas, y sectores botánicos.